No entiendo al mundo. A veces tengo la impresión de que soy la única persona, que en una conversación seria se plantea que tal vez su opinión no sea la correcta. Está bien que las personas tengan convicciones fuertes, pero no tanto como para que, cuando es evidente que estás alejado de la razón, sigas defendiéndolas.
Los ejemplos son infinitos, pero sobretodo me encanta cuando llevan a esa doble moral de la que gusta tanto a la gente acusar a la iglesia: Pido respeto, pero yo contigo no lo voy a hacer.
Movimiento 15-M. Movimiento apolítico, supuestamente. Pensaba que se acabarían los radicalismos y las cabezas cerradas que se dan tanto en la derecha, pero veo que en la izquierda también hay, y a decenas. Los de centro, por intentarme encasillarme en alguna ideología, nos comemos los palos de ambos lados. No me gustan las ideologías políticas (aunque sean necesarias). Pienso que en esta vida, hay que ser circunstancial. La frase de Ortega y Gasset, "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" es perfecta en estos asuntos. España pasa por momentos difíciles. Rubalcaba no me cae mal, es más, en el debate aportó muchas ideas con sentido (aunque al final a mi parecer flojeó más que mucho), pero a Rajoy no lo soporto desde hace mucho. Me hace gracia un tweet que leí el otro día "Hemos pasado de tener el peor presidente de España, al tipo que perdió dos veces contra él".
Pero volviendo al tema, en esta vida hay que ser circunstancial. Nadie dijo que fuera fácil, sacrificarse es necesario. Hay veces en las que sacrificarse es la única forma de seguir adelante. La evolución es una muestra de ello, ha sobrevivido quien mejor se ha adaptado, y el día a día es igual. Si no, ¿Por qué tantas empresas de construcción, inmobiliarias se han ido a la quiebra? Y no me refiero a las que hayan cerrado, sino a las que se han ido a tomar por saco. Hay que saber cuando retirarse, y muchas de ellas por unos motivos u otros, siguieron intentando sacar agua de un pozo seco. Donde no hay mata no hay patata, si lo preferís así.
Ahora, al igual que circunstancial, hay que tener claras las ideas, pero más claro hay que tener que puede que no sean las correctas. Si vas a defender algo a capa y a espada, al menos entérate del tema y ten argumentos fuertes para defenderlos. Ejemplo práctico. Tengo poca ropa cara, he de decir la verdad, pero el otro día llevaba puestos unos pantalones bastante caritos, hechos en España. Me llamaron de todo por gastarme más de 20 euros en unos pantalones. "Que los míos son de los chinos y me costaron 6, y ya ves". Esa misma persona que me lo dijo, acusándome de consumista, capitalista, etc. ¿No se da cuenta de que si esos pantalones valen 6 euros sólo es por algo? En serio, ¿Soy el único que ve el chiste? Luego va hablando del anticapitalismo y de que la globalización es una mierda, cuando toda su ropa es tan barata gracias a ésta, y él está contribuyendo de su bolsillo.
Típico es también que se quejen de que nadie respeta sus ideales, que están censurados, que se necesita tolerancia, y luego intenta tú hablarles de algo diferente. ¿Sabéis por qué se ríen en tu cara cuando intentas discutir con ellos sobre cualquier cosa que tenga como transfondo una ideología? Porque en realidad son como aquello más que detestan: Creen que tienen la razón, y cuando dicen "respeta mis ideales" en realidad están pensando "algun día te darás cuenta de que la forma en la que yo pienso es la correcta y de que yo tenía razón". Como véis, ya tienen algo en común, creen tener la razón absoluta.
Uno intenta ser fuerte, intenta no darse por vencido, ver si su mensaje cala en ellos, pero no puedes intentar mantener una conversación tú sólo frente a un grupo que piensa diferente, sea de izquierdas, de derechas, o lo que sea, por mucho que unos parezcan tolerantes y otros no, todos son igual de intolerantes (a no ser que sea políticamente incorrecto).
No soy de izquierdas, ni de derechas. Ni siquiera me considero "de centro". Soy circunstancial, soy adaptable, hago con el mundo lo que puedo. Nadie tiene ni tendrá el control del todo sobre su propia vida, pero puede intentar vivirla lo mejor que pueda.
Gracias por el consejo, sabes quien eres.